Os invito a conocer a otra madre que lucha por la disminución de las muertes en la carretera.
El País, en su artículo, la ha definido como «Madre coraje del asfalto». Fue una de las primeras madres con las que contacté cuando perdí a mi hija, ella me llevaba unos años por delante en la pérdida de un hijo en la carretera y también en la lucha porque otras madres no los pierdan.
Junto con otras madres, a través de la asociación Stop Accidentes, han conseguido que los muertos en las carreteras no sean unas muertes necesarias por los tiempos que corren y que políticos y la sociedad se impliquen en tratar de disminuir esta sangría.
Las que llegamos después les debemos que ellas comenzaran esta lucha.
Flor Zapata Ruiz, madre de Helena, que murió por un conductor ebrio.
Publicado sábado, 06 de febrero de 2010 7:45 por FZ madredHelena.
La noticia, como casi siempre, no dice nombre, no pone ni tan siquiera iniciales, sólo sus seres queridos sabrán quién es, pero me llama la atención lo que escribí en la noticia en ese día:
Sólo 20 años. Parece un número clave. El límite para vivir, la edad para morir.
Este número me quema cada vez que lo leo. Mi hija también tenía 20 años.
Vuestro dolor es también el mío. Flor Zapata Ruiz, madre de Helena.
Hoy, revisando nuevamente esa noticia, me he encontrado otros muchos comentarios y he conocido que su nombre era Efrén, que era de Xunqueira de Ambia (Orense), que su mamá se llama Elisa, su hermana Nerea, su tía Amparo, su tío Juan, su primo Diego, sus abuelos…
¡Qué cosas! ¿Por qué me he acordado de este joven?, porque tenía 20 años como Helena.
Un recuerdo especial para esta familia que no conozco, a los que probablemente nunca les llegará mi recordatorio, en este aniversario.
Flor Zapata Ruiz, madre de Helena.
Publicado jueves, 04 de febrero de 2010 19:45 por FZ madredHelena
Antes siempre decía que las madres que se quedan sin sus hijos por una enfermedad, tienen la suerte de despedirse de ellos, de prepararse para la pérdida, de hacer todo lo posible e imposible por ellos. En cambio, los que nos quedamos sin ellos de la noche a la mañana…
¡Qué tontería! ¡Qué madre va a admitir que su hijo se va a morir! ¡Qué madre va a estar preparada para decir adiós a su hijo!
Ahora que conozco a muchas madres que han perdido a sus hijos por enfermedad, sé que el dolor es el mismo.
Como Luisa, que perdió a su hijo José Miguel por un tumor cerebral, hace un año.
Querida Luisa, mucha fuerza. El primer año de todo (aniversario, cumpleaños, navidades, etc.) es el peor.
Era apacible el día
Y templado el ambiente,
Y llovía, llovía
Callada y mansamente;
Y mientras silenciosa
Lloraba y yo gemía,
Mi niño, tierna rosa
Durmiendo se moría.
Al huir de este mundo, ¡qué sosiego en su frente!
Al verle yo alejarse, ¡qué borrasca en la mía!…(Rosalía de Castro)
(José Miguel unos meses antes de su operación. Tenía 29 años.)
Un fuerte abrazo.
Flor Zapata Ruiz, madre de Helena.
Publicado miércoles, 03 de febrero de 2010 20:49 por FZ madredHelena
Cada madre que pierde a un hijo hace su camino. Y el recorrido es distinto pero tiene las mismas paradas.
Hoy recibía una carta de otra madre que habla de este camino, de su evolución en su dolor, del paso del tiempo, del amor a su hijo, de cómo afronta ese camino.
Es cierto que el principio de ese camino no puede ser más doloroso porque se realiza con los pies descalzos, pisando espinas, aplastando piedras y terrones de tierra. La tierra removida de las tumbas:
…Tierra sobre el cadáver insepulto
Antes que empiece a corromperse… ¡tierra!
Ya el hoyo se ha cubierto, sosegaos,
Bien pronto en los terrones removidos
Verde y pujante crecerá la yerba.
¿Qué andáis buscando en torno de las tumbas,
Torvo el mirar, nublado el pensamiento?
¡No os ocupéis de lo que al polvo vuelve!…
Jamás el que descansa en el sepulcro
Ha de tornar a amaros ni a ofenderos… (Rosalía de Castro)
Ningún ser humano aguantaría llorando toda la vida, pero las estadísticas dicen que los cinco primeros años suele ser normal.
Cada una comenzará en un determinado momento su camino verde. Verde de esperanza. Para algunas es cuando se comienza a volver al mundo de los vivos con compras, risas, salidas, vuelta a los placeres de la vida.
Yo creo que, a lo largo del camino, se van dando esas cosas en mayor o menor medida, unas veces antes, otras después, porque pasado un tiempo te descubres riendo, a carcajada, intentando ser agradable con los amigos, ocultando tu pena, tratando de no mostrar o tener amargura, pero la pena sigue ahí, oculta, intacta.
Pero que rías, vuelvas a comprarte ropa, asistas a reuniones y fiestas, vayas al cine, viajes, etc., no significa que todo haya pasado. No es cierto que todo pasa y nada queda, aunque lo nuestro síes pasar. Nada vuelve a ser igual a pesar de que se haya recorrido el camino.
Creo que desde el primer momento intenté que mi camino, algún día, se volviera verde pero sigo necesitando escuchar el «Camino Verde»de Diana Navarro, muchas noches.
Flor Zapata Ruiz, madre de Helena.
(Para mi amiga María Luisa, madre de Luis Mariano)
Publicado domingo, 31 de enero de 2010 21:40 por FZ madredHelena
Se cumple el primer aniversario de Alicia Miguéns Cespón, una joven de 24 años que cayó con su coche al rio Sar en Padrón.
Pocas veces consigo los datos de las víctimas, en su mayoría son solo un número, componentes del total de personas que han fallecido en las carretas en ese fin de semana, en ese año, etc. Pocos periódicos, salvo algunos más locales, dan más datos de las víctimas, como mucho unas siglas.
Pero la mayor curiosidad me vino por el hecho en sí. Alicia moría en el rio Sar, eso me recordaba a Rosalía de Castro y su poema, ese que utilizo, por desgracia, con gran frecuencia, de sus versos “a orillas del Sar”:
…Tú te fuiste por siempre; más mi alma
te espera aún con amoroso afán,
y vendrás o iré yo, bien de mi vida,
allí donde nos hemos de encontrar.
Algo ha quedado tuyo en mis entrañas
que no morirá jamás, (Rosalía de Castro)
Mi recuerdo en este aniversario.
Flor Zapata Ruiz, madre de Helena.
Publicado martes, 26 de enero de 2010 9:09 por FZ madredHelena.
Hoy se cumple un año de la desaparición de Marta del Castillo. Hoy sabemos que está muerta, porque los que la mataron lo han dicho. Pero después de un año, no podemos llevar flores a Marta porque no sabemos dónde está.
Hay algo peor para una madre que perder a un hijo: no saber dónde está.
Mis ideas y sentimiento hacia los cementerios, y llevar flores a los muertos han cambiado enormemente. Porque ahora sólo puedo hacer eso. Porque ahora visitar a mi hija es ir hasta su última morada. Porque ahora me conformo con limpiar su pequeña lápida y pisar el verde césped que cubre su cuerpo. Por eso, sé del dolor de esos padres.
En este blog siempre habrá flores para Marta. Quizás no sean las que a Marta le gustaban, pero son las calas de Helena.
Un abrazo, en el viento, para los padres de Marta.
…Tierra sobre el cadáver insepulto
Antes que empiece a corromp-erse… ¡tierra!
Ya el hoyo se ha cubierto, sosegaos,
Bien pronto en los terrones removidos
Verde y pujante crecerá la yerba.
¿Qué andáis buscando en torno de las tumbas,
Torvo el mirar, nublado el pensamiento?
¡No os ocupéis de lo que al polvo vuelve!…
Jamás el que descansa en el sepulcro
Ha de tornar a amaros ni a ofenderos
¡Jamás! ¿Es verdad que todo
Para siempre acabó ya?
No, no puede acabar lo que es eterno,
Ni puede tener fin la inmensidad….
Por entonces, éramos muy jóvenes y comenzábamos a vislumbrar una nueva vida. Lo teníamos todo: juventud, ilusión, ideales, futuro.
Querida Paquita, cuando estas muertes me impactaban enormemente, no podía imaginar que ésta sería tu primera tragedia y que después vendrían otras que serían el inicio de nuestra amistad. Jamás pensé que tú fueras a la primera madre a la que me dirigiría buscando que alguien me explicara cómo se puede vivir con tanto dolor.
Y no pude elegir a nadie mejor: una mujer que había perdido un hermano, un hijo y que luchaba para que los hombres no murieran por sus creencias políticas o religiosas, ni por los efectos de las luchas que desataban estas diferencias.
Un fuerte abrazo, en un día como hoy.
….Para la libertad sangro, lucho, pervivo.
Para la libertad, mis ojos y mis manos,
como un árbol carnal, generoso y cautivo,
doy a los cirujanos.
Para la libertad siento más corazones
que arenas en mi pecho: dan espumas mis venas,
y entro en los hospitales, y entro en los algodones
como en las azucenas… (Miguel Hernández
Flor Zapata Ruiz, madre de Helena
Publicado domingo, 24 de enero de 2010 7:29 por FZ madredHelena.
La última pregunta que le hice a Helena sobre un grupo musical fue sobre Chambao. Habían actuado en la plaza Mayor de Madrid y me gustaron. No sabía ni su nombre. Por entonces Helena ya estaba en Holanda pero enseguida que le pregunté supo decirme que grupo era.
Al poco de que mataran a Helena conocí la noticia de que la Mari de Chambao tenía un cáncer. ¡Tan joven! Pero la Mari salió adelante.
Hoy escuchaba a la Mary y a Ricky Martin cantando “Tu recuerdo”. No era la primera vez, pero sí la primera vez que me he parado a escuchar la letra.
Yo no te podré olvidar, creo que es con lo único que no estoy de acuerdo de esta letra. Y ya no te podré preguntar sobre este u otro grupo.
Me alegro por la Mari. Y me sigo desesperando por no tenerte a ti, aunque siempre siga tu recuerdo
(Helena y un compañero de Erasmus, en Holanda, en Septiembre de 2004)
“Tu recuerdo”
Tu Recuerdo Sigue aquí, como un aguacero
Rompe fuerte sobre mí, pero a fuego lento.
Quema y moja por Igual
Y ya no sé lo que pensar, si tu recuerdo me hace bien o me hace mal
Un beso gris un beso blanco, todo depende del lugar
Que yo me fui eso está claro, pero tu recuerdo no se va
Siento tus labios en las noches de verano, ahí están, cuidándome en mi soledad,
pero a veces me quieren matar.
Tu Recuerdo Sigue aquí, como un aguacero
Rompe fuerte sobre mí, pero a fuego lento.
Quema y moja por Igual
Y ya no sé lo que pensar, si tu recuerdo me hace bien o me hace mal
A veces gris un beso blanco, todo depende del lugar
Que tú te fuiste eso es pasado, se que te tengo que olvidar
Pero yo le puse una velita a todos mis santos
Ahí están pa’ que piense mucho en mi, no dejes de pensar en mi.
Coro:
Tu Recuerdo Sigue aquí, como un aguacero
Rompe fuerte sobre mí, pero a fuego lento.
Quema y moja por Igual
Y ya no sé lo que pensar, si tu recuerdo me hace bien o me hace mal
Piensa en mí, es antídoto y veneno al corazón.
Piense bien, quema y moja, que viene y va.
Tu donde estas, atrapado entre los besos y el adiós.
Tu recuerdo sigue, aquí como aguacero de mayo
Rompe fuerte sobre mi y cae tan fuerte que hasta, me quema hasta la piel
Quema y moja por igual, y ya no se lo que pensar.
Si tu recuerdo me hace bien o me hace mal
Tu recuerdo sigue aquí, le lo lai le lo le lo ohhh
Rompe fuerte sobre mí, pero que rompe, rompe…. el corazón
quema y moja por igual, se que te tengo que olvidar…
Tu recuerdo me hace bien y me hace mal.