Queridos Reyes Magos:
Hace ya muchos años que no recibís una carta, ni física, ni simbólica, de la que suscribe.
Ya os he contado todas mis historias relacionadas con vosotros: Las cartas que escribía mi hija pidiendo para toda la familia, motivo por el que ya no recibís encargos para esta dirección; mis reyes cuando era pequeña; mis reyes cuando ya era mayor; o mis peticiones simbólicas para bajar las cifras de víctimas de la inseguridad vial.

