Felicidades, Helena

 

Imagen (232)

 

 

Estaba asustada, muy asustada. La incertidumbre de lo desconocido. Era una niña adulta, con todos los cursos realizados, con todas las lecturas hechas, pero con la ignorancia de lo no vivido.

Llevaba tres días esperándote. Eso decían los expertos. Yo creo que llevaba toda la vida, desde que jugaba con muñecas, pero tenía miedo, mucho miedo.

Y llegaste, con la piel arrugadita.

Imagen (233)

Y nos presentaron. Una presentación húmeda. Te arropé con mis muñecas, no me atreví a utilizar las manos, y las muñecas se quedaron marcadas de rojo. ¡Ay, cuantas veces me ha venido esa imagen de las muñecas manchadas de sangre!

Hoy quería encontrar un poema alegre para celebrar esos 31 años, entre los poemas que escriben los que tienen las palabras que a mí me faltan, pero todos los que encontraba y expresaban mi estado eran tristes, como yo.

Pero no podía utilizar un poema triste para celebrar el don de haberte tenido, la alegría de tu llegada, el mejor regalo que me hizo la vida. He buscado y buscado y he encontrado este brindis. Un brindis especial, su título ya lo anuncia. Para mí,  por la felicidad pasada, por la aniquilación recibida un día de abril, cruel como una mañana de primavera:

Al final o al principio

brinda por la esperanza

de todo lo que se agota

por las horas que no amas y sin embargo te atenazan

en un tiempo que jamás habías imaginado.

Brinda con una copa de vino y siente

que se despiertan los ojos por todos los espacios

y nace una energía vital desconocida

en la escasez o desmesura de la ausencia, también

en la senda de tumbas que tiene el olvido.

 

Brinda aunque la felicidad

se convierta en un secreto indescifrable

en un cuerpo que rechaza tus besos y te empuja

al lugar de donde viven los desterrados

recorriendo un laberinto que nunca se acaba

siguiendo una luz

siguiendo una sombra, siguiendo el sonido

de una carne que se acerca con el ruido de un río

que se bebe de pronto las miserias

y las lleva hasta el mar.

 

Brinda por las mañanas que no quieren despertarse

Y todos los tesoros que no saben emerger de la

                                                                              laguna

por la ficción desorientada

de una madre que no sabe cuándo

regresan los hijos de la guerra

con el corazón sin músculos, maquillados con barro.

 

Brinda por la flores mendigas del jardín

que se esconden

y el olor de la niebla en las piedras

que todavía se despiertan

atravesadas por el silencio.

Brindis o Aniquilación. Manuel Juliá. Sobre el volcán la flor.

Querida hija, esa foto que inicia esta carta de felicidad y dolor, la encontré entre tus papeles. Supongo que te la envió la firma comercial a la que pediste el edredón que te querías llevar a Holanda. Ese pedido que hiciste con tanta urgencia y que por esa entrega urgente te cobraron un porrón, y yo te eché en cara.

Ahora me parece que te cobraron poco por este tesoro que he encontrado.

20150526_193032

Felicidades, Helena, mi querida hija, mi hada. Muchas de tus amigas son madres. ¡Qué feliz abuela podría ser! ¡Qué pena la mía!

 

 

 

 

20150526_214227

 

Espero que en el “país infinito” estés rodeada de farolillos, de papelillos de colores, de dulces caramelos, de cintas de raso, de animalitos, celebrando tu cumple.

Flor Zapata Ruiz, madre de Helena, que murió por el alcohol que otro tomó.

 

 

 

 

Share this:
Share this page via Email Share this page via Stumble Upon Share this page via Digg this Share this page via Facebook Share this page via Twitter

Acerca de Flor Zapata

Desde Abril de 2005, soy Flor Zapata, madre de Helena. Ese es mi pie de firma desde que escribo para concienciar sobre los peligros de una conducción no responsable.
Esta entrada fue publicada en Aniversario, Conmemoración, Correo sin entregar, Sentimientos y etiquetada , , , , . Guarda el enlace permanente.

4 respuestas a Felicidades, Helena

  1. Carmen dijo:

    Besos GORDOS Flor

  2. Encarna dijo:

    Un abrazo, amiga. No tengo más palabras.

  3. Christine Smith dijo:

    Soy ingles y en Inglaterra decimos «Don’t Drink And Drive» o en espanol

    SI BEBES NO CONDUZCAS

    Para nosotros, las mamas, y para todo es muy importante. Ten cuidado y va bien.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *